Un nuevo integrante en la familia. Bienvenido, Odroid XU-4!

Hola!

Durante los últimos años, le he dado vida a un par de Raspberry Pi que tenía haciendo polvo en mi habitación, para convertir la primera en un servidor NAS casero (NAS son las siglas de Network Attached Device, y es un dispositivo que tiene como principal objetivo mantener un disco duro accesible a toda una red local) y la segunda en un HTPC (siglas para Home Teater PC, que es otro dispositivo que se utiliza para disfrutar contenido multimedia en una TV, similar a Roku, Chromecast, amazon Fire TV y otros). La idea era muy simple: El servidor NAS mantiene un disco duro accesible a todos los dispositivos conectados a la red de casa, y la HTPC podía ver todo el contenido que estaba en el NAS.

Para la HTPC, que aún funciona con la Raspberry Pi, usé Kodi con el complemento de lector d pantalla, mientras que para el NAS usé un sistema Raspbian al que le he ido instalando y configurando los paquetes que necesitaba para que hiciera su trabajo.

La configuración de estos dos dispositivos funcionaba relativamente bien. Creo que el principal atractivo de estos cacharros es que podía tener el NAS operativo todo el día, ya que la Raspberry tiene un consumo de energía bastante bajo en comparación a un equipo de sobremesa o portátil, y eso tenía como principal consecuencia que podía tener los archivos disponibles en cualquier dispositivo conectado a la red de casa, sin tener qué mantener copias duplicadas de nada en cada dispositivo. Por poner un ejemplo hablando con datos algo más realistas, antes de montarme el NAS, tenía un pendrive USB donde guardaba música y videos para ver en la TV, pero solo podía verlo, evidentemente, en una TV al mismo tiempo. Si alguien de la familia quería ver algo de lo que estaba en ese pendrive, mientras yo lo tenía conectado, implicaba que uno de los dos no podría ver el contenido.

Y eso sin hablar de los móviles, en los que no es posible, sin cables OTG o adaptadores, ver el contenido de los pendrives.

Aunque, el problema de tener un NAS hecho con una Raspberry Pi, y la razón de este post, que había publicado originalmente en inglés pero que he querido reescribir por aquí, es que en principio la idea es buena, pero la Raspberry lleva limitaciones bastante considerables a la hora de usarlo para lo que se espera de un NAS.

Analizando las cosas que tenía usar un dispositivo que en un principio no había sido diseñado para este propósito, y, todo hay qué decirlo, algo tentado por los precios y características de la placa Odroid XU-4, he terminado por adquirir esta última, al menos, por el momento, para reemplazar mi NAS. La HTPC que he hecho con la raspberry todavía puede funcionar sin ningún problema, ya que como he comentado justo arriba, los formatos de video más estándares los puede reproducir y yo por el momento ya he renunciado a VP9.

Características de la Odroid XU-4

Una de las cosas que se nota mucho al venir del ambiente de la Raspberry Pi es el precio. La odroid tiene un precio algo más costoso que la Pi, pero bajo mi punto de vista el precio está más que justificado teniendo en cuenta las mejoras que ofrece sobre la misma. Eso sí, creo que es un poco más difícil hacerse con una Odroid XU-4, más que nada por venir de un fabricante menos conocido y mucho menos difundido que las conocidas Pi. En mi caso lo he comprado en Amazon, por algo más de 89 dólares (su precio en hardkernel, que son los fabricantes de la placa, es de 49 dólares, pero a méxico lo envían por otros 35 y tardaban varios meses. También te venden por separado la fuente de poder por otros 15. Así que no venía mucho a cuento comprar con ellos, aunque posiblemente después lo intente para poder probar la experiencia o comprar algo más). Algo más costoso que la Raspberry, sí. Pero aquí están las características generales:

Varias cosas a destacar de toda la lista. Primero, el procesador de la placa se compone de 8 núcleos. 4 Núcleos corren a 2.0 GHZ y los otros 4 corren a 1.4. La teoría detrás de esta configuración, que se llama big.little, es incluir procesadores grandes pareados con otros más pequeños pero de consumo menor de energía. A la hora de distribuir tareas, los sistemas operativos pueden asignar las tareas que hacen uso intensivo de la CPU a los procesadores big, mientras que el resto de tareas, que no necesitan de tanta potencia o que están hechas para correr en segundo plano, se asignan a los procesadores little. La idea general detrás de esto es conseguir un equilibrio entre consumo eficiente de energía, pero potencia cuando hace falta.

Otro punto que me ha llamado la atención, y más que ahora lo he estado usando diariamente, es el ventilador integrado. Este procesador de mayor potencia que el de la raspberry Pi, también genera más calor y consume ligeramente algo más de energía, pero aún sin ser tanta como para ser considerable. La Odroid XU-4 lleva montado un ventilador por defecto en la parte superior, que se activa cuando el sistema operativo detecta que se ha superado cierto nivel de temperatura en promedio. Los 8 núcleos y la GPU llevan sensores térmicos, así que puede medirse (y consultarse desde el sistema) la temperatura actual. El ventilador lleva 3 velocidades configuradas por defecto, y en cuanto se alcanzan 60 grados en promedio, se enciende para proporcionar algo de disipación al calor. Si se sigue calentando y llega a los 80 grados, se aumenta a su velocidad máxima para intentar mitigar lo más posible. Lo más interesante es que esto es completamente personalizable, pudiendo ajustar tanto las diferentes velocidades y los niveles de temperatura a los que se deberá activar el ventilador. Y todo a la vieja y funcional usanza de escribir cosas en ficheros de texto ubicados en un sitio especial para dispositivos hardware.

El último punto que quisiera destacar de esta placa es la fuente de alimentación de energía, ya que no es Micro USB, como el de otros modelos. Es un adaptador de 5V/4A con un jack de 2.1MM, similar a algunos cargadores de móviles antiguos, por ejemplo. Esta fuente de alimentación garantiza que la placa puede obtener hasta 4 amperes, lo cuál no puede lograrse con alguna implementación modificada del Micro USB. El consumo, por lo general, de la placa, se sitúa por encima de los 10 vatios, pero sin llegar a alcanzar 20. Aunque eso puede ser variable en función de lo que se esté realizando en el sistema operativo. De todos modos, 20 vatios es considerablemente menor a los 110 que consume un portátil conectado a la red eléctrica. Y hablando de energía, la odroid viene con un botón que funciona para encender y apagar el dispositivo. Eso se agradece, ya que en el caso de la Raspberry Pi no hay forma de apagarla, mantenerla conectada y encenderla de nuevo sin pasar por soldarle cosas a los pines GPIO.

Finalmente, quizá uno de los puntos en contra para algunos sobre la odroid XU-4 es que no incluye tecnologías inalámbricas. Aunque pueden comprarse accesorios USB para agregarle WiFi o bluetooth, yo en lo particular no le veo mucho sentido. De todos modos me he decidido a comprar el WiFi por USB, aunque para ser honesto, no me ha gustado el rendimiento de la transferencia de ficheros vía WiFi una vez que lo he probado conectado directamente por el cable RJ45.

soporte de software

Aquí la balanza se inclina muy favorablemente para la Raspberry Pi, especialmente si eres nuevo en esto de las placas similares o simplemente quieres comprar algo, configurarlo un par de minutos y empezar a usar tu nuevo servidor de lo que sea. Si hay algo bastante favorable que puedo decir sobre la Raspberry Pi, es que puedes comprarte una, y configurarla incluso sin saber muy bien de qué va todo este asunto. A lo largo de los años, la fundación Raspberry ha construido una comunidad con un soporte impresionante. Hay docenas de proyectos diferentes que te ayudan a darle un uso a la Raspberry pi (Home asistant, dispositivos VPN; emuladores de diferentes consolas, HTPC, servidores NAS y más). En muchos de estos proyectos todo se resume en escribir el sistema operativo en la tarjeta Micro SD, insertarla en una Raspberry Pi conectada por HDMI, y empezar a trabajar. En muchos casos no hay que saber qué es SSH o para qué se utiliza. He configurado una Raspberry Pi para mi hermano a la que le he puesto Retro Pie, para que pueda emular algunos juegos. Él transfiere los juegos mediante Samba o dispositivos USB, y nunca en varios meses ha tenido qué recurrir al SSH o ha visto una terminal Linux.

Mientras tanto, en el ecosistema de la Odroid XU-4 (o de la familia odroid en general), las cosas no se ven del mismo modo. Por lo general hay menos soporte para personas sin, al menos, algo de conocimientos de Linux en la comunidad, creo que principalmente porque es más pequeña y algo más centrada en gente que ya sabe lo que necesita de una placa de este estilo y no necesita tantos proyectos autoconfigurables. Eso sí, el soporte de software de la Odroid está a la par, o incluso en algunos casos supera a la Raspberry Pi (docker, Xen, KVM o ffmpeg con aceleración por hardware), pero simplemente su comunidad no creo que esté muy orientada a gente que no esté dispuesta a experimentar con el sistema operativo.

conclusión

Hace una semana y poco más que la odroid es parte integral de la familia de dispositivos que tengo en casa. Ya iré contando algo más sobre mis experiencias con la configuración del dispositivo. Creo que vale mucho la pena hacerse con una de estas placas si ya sabes que puedes usarlo para algo específico y no te importa jugar un poco con el sistema operativo. También puedes utilizar Android además de Linux, aunque honestamente yo nunca lo he probado. Pero si no tienes claro para qué podrías usar esto, o si no te gusta lidiar o aprender cosas sobre comandos, SSH, y jugar, a veces, con parámetros de inicio de la placa, podría ser difícil aprenderlo todo desde la comunidad, que no verá ningún problema en orientarte para que aprendas lo necesario.

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